Decidí no ser rubia
decidí no usar pestañas postizas
ni uñas de plástico
ni cejas que se dibujan
ni quiero blanquearme una axila
o la entrepierna
ni quiero depilación láser
ni quiero rejuvenecer mis pómulos
ni quiero tener ojos claros
ni me gustaría otro busto más que el mío
y tampoco verme blanca sino oscura
quemadita y dorada
con el cabello negro o plata
con mi bigote
con mi olorcito a maíz
con mi olorcito a tierra
no me interesa ser bonita
ni fotografiable para otros más que para mí misma
no me interesa satisfacer egos de hombres
más que el mío
mi deseo, solo ser yo
y volar como siempre lo he hecho.
No quiero ser una mujer sacrificada
una mujer ejemplar
una mujer para referencias
un probrecita tan buena alma
no quiero, no me da la gana.
No quiero hablar de otras mujeres
decir que son bonitas o feas
¿para quién?
Me interesa más abrazar, llorar
comer con extraños
escribir poemas a seres insurrectos
escribir poemas a hombres y mujeres viejos
como yo, como yo desde que nací.
No soy nada de eso
que se pide para las mujeres,
y no pienso explicarlo.